sábado, 9 de marzo de 2013

La Lavadora


Disculpar el retraso en escribir, pero mucho trabajo y poco tiempo para Internet  es lo que tienen llevar una empresa con mas de 15 años de experiencia en S.A.T. Espero dedicaros el tiempo que merecen mis lectores.

Un poco Historia
Durante siglos toda la ropa se lavó a mano, restregándola y golpeándola a orillas de los ríos. Estos métodos se siguieron usando hasta principios del siglo XX, porque la lavadora eléctrica, inventada por Alva Fisher, se masificó solo cuando la electricidad se volvió un servicio común.

Sin embargo, los orígenes de este aliado casero se remontan a 1780, cuando Robinson de Lancashire patentó una máquina para lavar y escurrir la ropa. Luego, dos años más tarde, Henry Sidgier ideó un artefacto operado manualmente, compuesto por un tonel de madera y una manivela. En 1858, el fabricante estadounidense Hamilton Smith agregó al tambor un engranaje que permitía su rotación en ambos sentidos.

En 1880, en un intento por masificar el lavado y secado de ropa de los hospitales de Crimea (Ucrania), se construyó otra máquina que hacía ambas funciones.

Finalmente, en 1901, hizo su aparición la primera lavadora eléctrica -precursora de la que hoy usamos- gracias a AlvaFisher. Este inventor aplicó un motor eléctrico a un tambor metálico.

Con respecto a la invención de lo lavadora automática, su crédito se la disputan las compañías Bendix Corporation (1937) y la General Electric (1947). En todo caso, estas eran tan caras e inseguras (había que sacar la ropa a través de dos rodillos que estaban en la parte superior) que solo después del término de la Segunda Guerra Mundial se inició el despegue en las ventas de las lavadoras.
En los ´60, se incorporaron algunas innovaciones tecnológicas, como el tambor mecánico, el centrifugado y un control temporizador. Años más tarde, basado en sistemas informáticos, se empezó a usar el microprocesador que controla el funcionamiento de las distintas opciones de lavado.
La lavadora y su funcionamiento
El funcionamiento de cualquier lavadora se basa en la mezcla del agua, el detergente y la ropa sucia. En el caso de las automáticas, este se propicia por el giro del tambor, que es un recipiente metálico con numerosos agujeros para que fluya el agua. El movimiento giratorio de este es provocado por un motor eléctrico que está unido al tambor, mediante un eje que se encuentra dentro de la carcasa (cubierta) de la lavadora. El motor recibe la energía eléctrica por una entrada que proviene del enchufe y que es manejada por un conmutador. Este es regido, a su vez, por un microprocesador que contiene toda la información programada para controlar las distintas opciones del lavado.
En la actualidad, el uso de una lavadora es un asunto muy sencillo. Luego de cargar la ropa al interior de la lavadora, se echa el detergente y otros complementos (suavizante y blanqueador) en los compartimientos respectivos.
Luego, en los controles que pueden tener forma de pulsadores automáticos o de panel con pantalla LCD, se seleccionan los distintos programas relacionados con los ciclos de lavado, su velocidad, el tipo de tejido, la temperatura del agua y otros más específicos. Algunas lavadoras automáticas cuentan con un sistema "fuzzy", que es una opción que permite medir el peso de la ropa y, según el resultado, regular automáticamente la cantidad de agua y detergente necesarios para funcionar eficientemente.
Finalmente, sobre la ropa comienzan a caer el agua y los jabones. Luego, el tambor gira y se produce la mezcla con que se inicia el lavado.
Conforme el tambor da vueltas se van produciendo una serie de contactos entre el microprocesador, el motor y las válvulas de entrada y salida de agua, a partir de estos se van desarrollando las distintas etapas del lavado.
Sus característícas
Según su funcionalidad, existen diversos tipos: están las automáticas, las semiautomáticas y con secadora , también, están las de carga superior o frontal. Otros aspectos diferenciadores son su capacidad de carga (entre 4,5 y 11 kilos) y las revoluciones por minuto que dé el tambor (que van desde 400 a 1.600).
Consejos de eficiencia energética
- Tratar de evitar el uso de la lavadora en horario punta, entre las 20:00 y las 24:00 horas. De esta manera no se recargará la instalación domiciliaria ni el sistema. Todas las sobrecargas de energía aumentan la pérdida de ella.
- Seguir las instrucciones del detergente que se va a usar para tener un lavado más efectivo. Esto, porque si se usa más cantidad del indicado, la ropa puede requirir más enjuagues.
- Utilizar el programa más apropiado para la ropa que se lavará y, en lo posible, remojarla previamente.
- Utilizar el ciclo de agua caliente solo cuando sea imprescindible.
- En el lavado, racionalizar la cantidad de agua utilizada. Esto porque en los procesos de bombeo y producción de agua potable y de tratamiento de aguas servidas se usa energía eléctrica.
- Centrifugar la ropa lo menos posible, así se ahorrará más energía al no usar este programa y después al planchar menos la ropa.
- Limpiar frecuentemente el filtro de pelusas de la máquina, ya que un óptimo rendimiento garantiza un menor consumo. Hacer esto ojala después de cada uso.
- Tratar de acumular la mayor cantidad de ropa para hacer una sola carga. Esto, porque lavar una sola prenda puede gastar la misma energía que si se lavan varias.